La Ashwagandha es un pequeño arbusto, encontrado mayormente en la India y Oriente Medio. También se le conoce como “ginseng indio” o “cereza de invierno”. Uno de los usos más conocidos de la Ashwagandha es para el control por medios naturales de la ansiedad. No obstante, tiene otros beneficios y propiedades que indicen positivamente en varias funciones orgánicas.
Tanto la raíz como la hoja de esta planta han sido utilizadas durante más de 3000 años en la medicina ayurvédica. El nombre científico de la Ashwagandha es “withania somnífera” y entre sus principios activos, los más destacables e importantes reciben el nombre de “withanólidos”, estos tienen un efecto relajante e inducen al bienestar. Otros compuestos diferentes podrían tener efectos neuromoduladores y antioxidantes, que se están investigando en diversos ensayos científicos.
· Fertilidad masculina y respuesta sexual femenina.
Existe evidencia de que los extractos combaten el estrés oxidativo, este fenómeno podría ser una de las causas de infertilidad masculina. Se ha observado un aumento en el recuento de espermatozoides debido a la protección por los antioxidantes de la ashwagandha, que además exhibieron mayor movilidad. Otro de los componentes de los extractos parece mejorar el equilibrio hormonal por un mecanismo relacionado con el ácido gamma aminobutírico. (1)
Se ha visto que en mujeres sanas, tienen una mejor respuesta sexual y un grado de satisfacción superior en las relaciones. Esto se debería a que proporcionaría más energía y vitalidad, ayudando también a combatir la fatiga o debilidad. Por lo que, se considera una planta revitalizante que puede ayudar a mejorar nuestra vida sexual. (2)
· Resistencia cardiorrespiratoria.
La eficacia de la raíz de la Ashwagandha para aumentar la resistencia cardiorrespiratoria y la calidad de vida se ha estudiado en diveros ensayos clínicos. En los cuales, los hallazgos indicaron que la mejor en ambos parámetros fue muy significativa. La calidad de vida se evaluó mediante el cuestionario de la Organización Mundial de la Salud, y esta incluye salud física y psicológica, así como las relaciones sociales. (3)
· Acción rejuvenecedora.
En una revisión de publicaciones relevantes en relación a la ashwagandha, se indica que los extractos de esta planta poseen propiedades antiinflamatorias, antiestrés, antioxidantes y rejuvenecedoras. Hay evidencias que señalan también su efecto positivo en los sistemas endocrino, nervioso y cardiopulmonar. Dando como resultado un mayor grado de bienestar y un aspecto renovado en la piel. (4)
· Efecto adaptogénico.
Los extractos de la ashwagandha han demostrado una gran utilidad a la hora de recuperar el organismo y mantener el equilibrio fisiológico frente a situaciones de estrés físico o mental. Lo que es más conocido como el “efecto adaptogénico”, este permite al cuerpo funcionar con vitalidad y responder activamente en cualquier entorno. Este beneficio probablemente sucede a través del eje hipófisis-hipotálamo-glándula suprarrenal.
La “withania somnífera” parece ser segura y eficaz en el tratamiento del estrés crónico y la ansiedad. Además mejora la capacidad de aprendizaje y reduce la fatiga (incluidos pacientes sometidos a quimioterapia). (5)
· Beneficios de la Ashwagandha en enfermedades neurodegenerativas.
Las enfermedades degenerativas del sistema nervioso central se caracterizan por la destrucción progresiva de las neuronas, Y a pesar de las investigaciones, las causas subyacentes siguen sin determinarse de forma precisa en la mayoría de los casos. El resultado es que el paciente sufre deficiencias funcionales y cognitivas que aparecen de forma paulatina.
En una revisión de publicaciones científicas se resumen los efectos positivos de los extractos de la Ashwagandha en la enfermedad de Alzheimer, Parkinson y Huntington, así como en las secuelas de accidentes cerebrovasculares. Se ha encontrado también que mitiga los síntomas de estas patologías y que tiene actividad neuroprotectora. (6)
· Mejoría de la calidad del sueño.
El efecto inductor del sueño es conocido hace muchos años ya. En la actualidad, se ha propuesto como un tratamiento alternativo para los pacientes con insomnio. Un ejemplo de los efectos positivos de la ashwagandha en el sueño es, en un estudio donde participaron 80 personas con y sin problemas para dormir, se evaluaron parámetros relacionados con el sueño: latencia de inicio, eficiencia del sueño, su tiempo total y el despertar después del inicio.
Los resultados mostraron una mejoría estadísticamente significativa en ambos grupos, el de pacientes sanos y el cual padecía insomnio. La conclusión a la que se llegó fue que la Ashwagandha podría ayudar a controlar el problema y a mejorar la calidad del sueño. (7)
· Trastornos como: el insomnio, el estrés, la memoria, la ansiedad y la depresión.
Hablando nuevamente de su “capacidad adaptógena”, muchos estudios se han orientado hacia la evaluación de sus efectos positivos sobre los síntomas que acompañan a los trastornos neuropsiquiátricos.
En una recopilación de estudios preclínicos en animales y clínicos en humanos, se revisaron los beneficios de los “withanólidos”. Más concretamente, se analizaron el insomnio, el estrés, la memoria, la ansiedad y la depresión, cuya mejoría ocurriría a través de la modulación del eje hipófisis-hipotálamo-glándula suprarrenal. (8)
· Enfermedades cardiovasculares.
La isquemia del músculo cardiaco inducida mediante isoproterenol es una prueba clásica para determinar la acción de diversos fármacos cardiovasculares. Diferentes sustancias fitoquímicas han sido evaluadas desde el punto de vista de su eficacia para contrarrestar la isquemia miocárdica inducida por isoproterenol. Entre ellas figuran los “withanólidos” del extracto de la ashwagandha. Y como resultado, se evidenció el efecto cardioprotector en casos de isquemia miocárdica y fibrosis cardíaca. (9)
En un estudio diseñado para medir el efecto cardioprotector, se administraron diferentes dosis de extracto con “withania somnífera” y la evidencia señaló una restauración significativa en los parámetros hemodinámicos y bioquímicos de la necrosis miocárdica inducida mediante isoproterenol. (10)
· Fuerza y masa muscular.
La Ashwagandha se ha utilizado también para ganar masa muscular y mejorar la fuerza y resistencia. En un estudio prospectivo, con distribución al azar y doble ciego, se administró un extracto o placebo a un grupo de hombres de entre 18 y 50 años, sin experiencia de entrenamiento. Y los resultados obtenidos en el primer grupo indicaron un aumento en la fuerza muscular, de la velocidad de recuperación después del ejercicio y de los niveles de testosterona en suero. El daño muscular fue menor y se comprobó un aumento significativo de la masa muscular en los miembros superiores, junto con una reducción importante en el porcentaje de la grasa corporal. (11)
Por lo que podríamos concluir que, las evidencias a favor de los extractos de la Ashwagandha y sus principios activos, los “withanólidos”, parecen indicar que tienen efectos beneficiosos en muchos de nuestros órganos y sistemas. Los complementos elaborados con ingredientes 100% naturales siempre son garantía de salud y bienestar.
Dicho todo esto, lo más recomendable siempre es consultar con un médico antes, para estar seguros de que la suplementación y dosis que elegimos es la adecuada para nuestro caso.
Referencias bibliográficas:
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