Butirato : Conoce sus beneficios

Los beneficios de el butirato en nuestro organismo.

¿Qué es el Butirato?

El butirato es un ácido graso de cadena corta, se produce gracias a la fermentación de los glúcidos por las bacterias que están presentes en la microbiota intestinal, en nuestro colon. Lo que significa que estamos hablando de un posbiótico, es decir, una sustancia que generan los probióticos en nuestra flora.

El butirato es absorbido y utilizado en el colon, lo que significa que es la principal fuente de energía para los microorganismos que viven en nuestro intestino y nuestras células de la pared intestinal.

¿Cuál es la función de el butirato en nuestro organismo?

El butirato (ácido butírico) es el principal sustrato energético del colonocito, y estimula la absorción de sodio y agua en el colon. Por lo que estimula la reproducción y el aumento de tamaño celular mediante la nutrición y el crecimiento. Y se puede encontrar de forma natural en el tracto digestivo, producido por la microbiota intestinal al realizarse la fermentación de la fibra.

¿Cómo aumentar el ácido butírico de forma natural?

Existen alimentos ricos en ácido butírico, capaces de estimular de forma natural la formación del mismo en el intestino.

Los alimentos que más nos interesan para ello, son los alimentos ricos en fibra. Como por ejemplo: Legumbres (guisantes, lentejas, garbanzos, alubias), cereales integrales, queso (de cabra, oveja o parmesano), mantequilla (sobretodo de búfala), vegetales (como el brécol, col, nabo, coliflor, espárragos, cebollas), alcachofas de jerusalén.

El butirato también es producido por bacterias, las principales son el grupo de las bacterias firmicutes y suelen abundar en el intestino humano.

Beneficios de el butirato.

Se ha demostrado que el butirato tiene efectos beneficiosos en el ecosistema intestinal. Esto se debe a su función sobre la permeabilidad intestinal y a su efecto antiinflamatorio. Gracias a ello puede ser especialmente interesante tenerlo en cuenta para la prevención de ciertas enfermedades digestivas, tales como las inflamatorias crónicas del intestino o el síndrome del intestino irritable.

El butirato y el síndrome del intestino irritable.

El síndrome del intestino irritable afecta a 1 o 2 de cada 10 personas. Esta enfermedad se traduce básicamente en dolor abdominal crónico y el origen de la misma se debe a una alteración del ecosistema intestinal y del eje intestino-cerebro.

Lo más recomendado para disminuir la inflamación intestinal es corregir la alimentación, sobre todo mediante una dieta pobre en FODMAP (dieta baja en carbohidratos fermentables). Un estudio reciente (1) ha demostrado en pacientes que padecen el síndrome del intestino irritable (SII), que una disminución en el consumo de glúcidos de cadena corta o FODMAP puede ayudar a reducir los síntomas gastrointestinales funcionales. No obstante, la mayoría de FODMAP son prebióticos procedentes de una alimentación rica en fibras, por lo que con este tipo de modelo alimentario disminuye la producción de butirato. 

El butirato y las enfermedades inflamatorias crónicas del intestino (EICI).

Las EICI son la enfermedad de Crohn y la rectocolitis hemorrágica. Son enfermedades que se caracterizan por una inflamación recurrente a lo largo del tubo digestivo. Además una predisposición genética, respuestas inmunitarias inadecuadas y factores medioambientales, podrían estar vinculados en las EICI. Entre los factores medioambientales, hay cada vez más estudios que ponen en evidencia que la disbiosis intervienen como un factor importante en el desarrollo y el mantenimiento de las EICI. Se estima especialmente que una disminución en el número de bacterias que producen ácidos grasos de cadena corta, sobre todo el butirato, pueden estar asociadas en la aparición y la gravedad de las EICI (2).

Además un estudio reciente ha analizado los efectos de la administración por vía oral de el butirato, como complemento del tratamiento estándar en pacientes con una rectocolitis hemorrágica. Los resultados obtenidos de este estudio piloto indican que el butirato oral se tolera bien y podría mejorar la eficacia del tratamiento estándar. (3)

El butirato y la diverticulitis.

La diverticulosis cólica se caracteriza debido a la aparición de pequeñas bolsas abultadas o hernias (divertículos) en la mucosa intestinal. Es posible que esté presente en nuestro organismo sin síntomas aparentes, pero también puede ser asociada a problemas de estreñimiento o diarrea. Y afecta principalmente a las personas de edad avanzada, más de el 65% de las personas mayores de 85 años. Entre el 10 hasta el 25% de los casos, los divertículos se inflaman y es ahí cuando se habla de la diverticulitis.

Es recomendada una dieta alimentaria equilibrada y con un alto contenido en fibras para los pacientes que padecen esta enfermedad. Un estudio clínico (4) publicado ha demostrado además el beneficio de una complementación con butirato de sodio en la prevención de la diverticulitis. Después de un año de complementación, se observó una significativa disminución de el número de episodios de diverticulitis y una mejora de la calidad de vida en el grupo complementado con respecto al grupo de control.

A parte de eso, la acción de los probióticos para tratar los síntomas de la diverticulitis también es una vía interesante para los pacientes (5). Una complementación que cuente con una base de tres cepas microbióticas, Bifidobacterium lactis, Lactobacillus acidophilus y Lactobacillus salivarius LA302, asociada al antibiótico estándar, redujo significativamente el dolor abdominal y la inflamación a causa de la diverticulitis.

Dicho todo esto, lo más recomendable siempre es consultar con un médico antes, para estar seguros de que la suplementación y dosis que elegimos es la adecuada para nuestro caso.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICAS:
  1. Lewis JD, Abreu MT. Diet as a Trigger or Therapy for Inflammatory Bowel Diseases. Gastroenterology. 2017;152(2):398-414.e6.
  2. Zhuang X, Li T, Li M, Huang S, Qiu Y, Feng R, et al. Systematic Review and Meta-analysis: Short-Chain Fatty Acid Characterization in Patients With Inflammatory Bowel Disease. Inflamm Bowel Dis. 2019.
  3. Vernia P, Monteleone G, Grandinetti G, Villotti G, Di Giulio E, Frieri G, et al. Combined oral sodium butyrate and mesalazine treatment compared to oral mesalazine alone in ulcerative colitis: randomized, double-blind, placebo-controlled pilot study. Dig Dis Sci. 2000;45(5):976-81
  4. Krokowicz et al. Microencapsulated sodium butyrate administered to patients with diverticulosis decreases incidence of diverticulitis—a prospective randomized study. Int J Colorectal Dis (2014) 29:387–393 DOI 10.1007/s00384-013-1807-5.
  5. Petruziello et al., The efficacy of a mix of three probiotics strains in reducing abdominal pain and inflammatory biomarkers in acute uncomplicated diverticulitis. European Review for Medical and Pharmacological Sciences, 2019. 23:9126-9133.
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