Cuidar tu piel de manera natural

Combate los signos del fotoenvejecimiento, arrugas y otros daños celulares

Métodos naturales para mantener tu piel saludable

Cuando se acerca la llegada de los días más soleados y cálidos, vivimos momentos llenos de luz, calidez y energía positiva. Sin embargo, es bien sabido que el incremento de la radiación solar también implica nuevos retos para nuestra piel, ya que tendemos a pasar más tiempo al aire libre, exponiendo más nuestra piel a los daños de los rayos ultravioleta.

Este aumento en la exposición a la radiación solar puede acarrear graves repercusiones para nuestra salud, especialmente en lo que respecta al bienestar de nuestra piel. Se pueden producir problemas como el fotoenvejecimiento, arrugas, manchas oscuras y otros signos de daño celular que pueden resultar en un aspecto más viejo y deteriorado.  Además, es crucial proteger nuestra piel contra enfermedades más graves, que pueden tener consecuencias severas en nuestro cuerpo. En este sentido, el riesgo de aparición de melanomas, el tipo más peligroso de cáncer de piel, aumenta exponencialmente durante esta época. [1]

Dada esta situación, es esencial adoptar medidas preventivas para evitar la sobreexposición a esta radiación y usar todos los recursos disponibles para proteger nuestra piel de manera adecuada. Para ello existen multitud de soluciones naturales y efectivas que, minimizan el riesgo de padecer este tipo de afecciones y, al mismo tiempo, fortalecen nuestro sistema inmunológico. Te dejamos una serie de compuestos naturales que te permitiran cuidar tu piel de manera natural, ya que pueden ayudar a proteger y a rejuvenecer nuestra piel durante esta época del año. 

Retinol (Vitamina A)

El primero de ellos y más importante es la vitamina A, también conocida como Retinol. Se trata de un nutriente esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo, que puede obtenerse a través de la dieta de dos formas distintas. Por un lado, su forma ya preformada proviene principalmente de alimentos de origen animal como la carne, los lácteos y el pescado. Sin embargo, también puede obtenerse en forma de provitamina A, a partir de productos de origen vegetal que exhiben tonalidades rojas o anaranjadas, propias de los carotenoides de los cuales deriva. Este compuesto destaca por sus múltiples beneficios para la salud y la belleza, teniendo gran relevancia en la visión, en la diferenciación celular, en el desarrollo de la función inmunitaria y en el cuidado de la piel, entre otros. [2]

Adicionalmente, la Vitamina A es fundamental para mantener una visión óptima, es imprescindible para el desarrollo correcto del ojo, el normal funcionamiento de la retina, para afinar la visión en condiciones de poca luz y para la visión a color.

Además, interviene en la producción de un pigmento conocido como Rodopsina, que está presente en las células de la retina y desempeña un papel crucial en la visión nocturna y en la adaptación gradual del ojo a los cambios de luz. Por tanto y dada su relevancia, cuando la cantidad de esta sustancia resulta insuficiente, puede ocasionar graves dificultades de visión e incluso problemas de ceguera. [3]

En lo que se refiere al sistema inmunológico, esta vitamina ayuda a mantener la integridad de las mucosas que actúan como barreras contra ciertos patógenos externos, contribuyendo así a mejorar la respuesta del cuerpo frente a múltiples infecciones. [4]

Finalmente, para el caso que nos ocupa, la Vitamina A es especialmente relevante para el cuidado de la piel, siendo uno de los componentes mayoritarios de cremas, lociones y todo tipo de cosméticos. La exposición a la radiación solar ocasiona la aparición de arrugas y la degradación paulatina del colágeno, lo que se traduce en un envejecimiento prematuro de nuestra piel. Pues bien, esta vitamina actúa activamente como precursor de la síntesis de ácido retinoico, una molécula que contrarresta los efectos antes mencionados, estimulando la síntesis de colágeno y elastina, y atenuando la aparición y el grosor de las arrugas. Además, al promover la diferenciación celular, también contribuye a la renovación constante y al mantenimiento de los tejidos, incluidos la dermis y la epidermis. [5]

Así mismo, la Vitamina A también solventa otro de los problemas derivados de la radiación ultravioleta, como son los trastornos de pigmentación de la piel y la aparición de manchas oscuras, los cuales se deben a una desregulación en la producción y el almacenamiento de melanina. [6]

Finalmente, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que promueven la cicatrización, también se utiliza para el tratamiento del acné, la psoriasis, y otro tipo de dermatitis agudas. [5] Todo esto, sin olvidar su enorme capacidad para potenciar el bronceado, gracias a la presencia de los betacarotenos.

Minerales para la piel: Magnesio, Selenio, Manganeso y Zinc

Además de este compuesto, existen otro gran número de sustancias, sobre todo minerales, que también exhiben importantes beneficios para la salud de nuestra piel.

Por un lado, el Magnesio muestra propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, hidratantes y estimulantes de la síntesis de colágeno, que lo convierten en un poderoso aliado para mantener una piel radiante y saludable. Además, también participa en la síntesis de algunos antioxidantes naturales como el glutatión, lo que previene el envejecimiento prematuro de los tejidos expuestos a los radicales libres. Así mismo, se le conoce también por una importante acción cicatrizante para el cuidado de las heridas. [7]

Otro de estos minerales es el Selenio. Destaca por su poder antioxidante que protege a la piel frente al estrés oxidativo generado por la radiación UV. Se ha descubierto que juega un papel relevante para el tratamiento de la psoriasis y de la epidermólisis, y, su deficiencia, se asocia con un mayor riesgo de padecer cáncer de piel. [8]

Por otra parte, el Manganeso también participa activamente en la cicatrización de heridas a través de la síntesis de colágeno. Este mineral activa la enzima Prolidasa que es la encargada de aportar el aminoácido prolina para la formación de colágeno en las células epiteliales humanas. Además, destaca por su efecto antioxidante participando como cofactor de la enzima Super Oxido Dismutasa (SOD). [9]

Por último, el Zinc es un mineral esencial que interviene en la producción y renovación de las células del organismo, incluidas las de la piel. Juega un papel importante en la producción endógena de colágeno y mantiene la integridad de las membranas celulares, las cuales actúan como barreras de contingencia. Además, al igual que sucede con el Manganeso, también muestra un potente efecto antioxidante ya que actúa como cofactor de la SOD, tanto citosólica como mitocondrial. [10]

nutrientes esenciales para la protección y cuidado de la piel

A modo de resumen, para cuidar tu piel de manera natural, la naturaleza nos ofrece una rica variedad de nutrientes esenciales que juegan un papel crucial en la protección y cuidado de la piel. Estos nutrientes actúan de maneras variadas gracias a sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, hidratantes, regenerativas y estimulantes de la producción de colágeno, demostrando así el enorme potencial de estas sustancias para ayudar a mantener la piel joven, sana y libre de imperfecciones.

Por lo tanto, ya sea mediante una dieta balanceada, el uso de productos naturales o la inclusión de suplementos dietéticos, podemos proporcionar a nuestra piel la protección y el cuidado que necesita, permitiéndonos enfrentar todas las amenazas y retos que surgen durante esta temporada del año.

Referencias Bibliográficas.

[1] González-Púmariega, M., Tamayo, M. V., Sánchez-Lamar, Á. La radiación ultravioleta. Su efecto dañino y consecuencias para la salud humana. Theoria, 2009, 18 (2), 69-80.
[2] McEldrew, E. P., Lopez, M. J., Milstein, H. Vitamin A. In StatPearls. Treasure Island (FL). StatPearls Publishing LLC. 2023.
[3] Saari, J. C. Vitamin A and vision. The Biochemistry of Retinoid Signaling II: The Physiology of Vitamin A-Uptake, Transport, Metabolism and Signaling. Subcellular Biochemistry. Springer. 2016, 81, 231-259.
[4] Huang, Z., Liu, Y., Qi, G., Brand, D., & Zheng, S. G. Role of vitamin A in the immune system. Journal of clinical medicine, 2018, 7 (9), 258.
[5] Griffiths, C., Russman, A. N., Majmudar, G., Singer, R. S., Hamilton, T. A., Voorhees, J. J. Restoration of collagen formation in photodamaged human skin by tretinoin (retinoic acid). New England Journal of Medicine, 1993, 329 (8), 530-535.
Kong, R., Cui, Y., Fisher, G. J., Wang, X., Chen, Y., Schneider, L. M., Majmudar, G. A comparative study of the effects of retinol and retinoic acid on histological, molecular, and clinical properties of human skin. Journal of cosmetic dermatology, 2016, 15 (1), 49-57.
[6] Martín Aragón, M. Nutrición y salud de la piel y el cabello. Farmacia Profesional. 2009, 23 (1).
[7] Proksch, E., Nissen, H. P., Bremgartner, M., Urquhart, C. Bathing in a magnesium‐rich Dead Sea salt solution improves skin barrier function, enhances skin hydration, and reduces inflammation in atopic dry skin. International journal of dermatology, 2005, 44 (2), 151-157.
Linus Pauling Institute. Office of Dietary Supplements. Micronutrient Information Center- Magnesium (consultada 18/06/23)
[8] Nazıroğlu M, Yıldız K, Tamtürk B, Erturan I., Flores-Arce M. Selenium and psoriasis. Biol. Trace Elem. Res. 2012, 150 (1-3), 3-9.
[9] Linus Pauling Institute. Office of Dietary Supplements. Micronutrient Information Center – Manganeso. (Consultada 18/06/23)
[10] Ramos Castellano, I.G., Pérez Alcalá D. Antioxidantes en dermatología. Dermatología, 2010, 8 (4), 272-277.

Mi carrito0
Aún no agregaste productos.
0